La aventura del Kilimanjaro

El ascenso a la montaña por excelencia del continente africano sigue siendo una de las principales atracciones para los turistas que viajan cada año al continente cuna de la humanidad.

A pesar de como han mejorado las condiciones y los medios para llevar a cabo semejante hazaña, con materiales cada día mejores y equipos que parece que dentro de poco comenzarán a andar por uno, el ascenso este espectacular monte sigue suponiendo un riegos para aquellos que no se paparen bien.

Y es que el ascenso a este pico de 5.895 metros es a día de hoy una ruta dura y difícil, no tanto por las dificultades técnicas que se pueden encontrar en la escalada, sino por la gran altitud. Aunque a pesar de las duras pendientes, el Kilimanjaro es la más accesible de las grandes cimas del mundo.

En la preparación para el viaje es necesario tener en cuenta las condiciones climáticas que afectan a la zona, con dos temporadas de lluvias al año que van de mediados de marzo a primeros de junio y de noviembre a principios de diciembre.

Las épocas de mayor afluencia de escaladores se produce durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo, momento en el que se producen las mayores avalanchas en parte debido a la gran aglomeración de personas.

Otro punto a tener en cuenta son las temperaturas, que en las zonas de cumbre pueden alcanzar los 20 grados bajo cero, con una diferencia térmica de en torno a 40 grados en alturas entre los 4.000 y 5.000 metros.

Como sucede en otros espacios protegidos, es necesario contratar la asistencia de un guía autorizado y contar con los servicios de una agencia. Estos servicios se pueden encontrar en localidades cercanas como Moshi o Arusha. Lo mejor para evitar problemas es contratar siempre los servicios de guías autorizados, lo que puede hacerse de dos formas, o bien arriesgarse a contratarlos ya en Tanzania, con el riesgo que esto entraña, pero con la ventaja de poder encontrar mejores precios, o bien tener todo contratado desde la ciudad de origen a través de internet o de una agencia.

Una vez ahí, hay que elegir la ruta de ascenso que emplearemos, pudiendo elegir entre las cuatro presentes. La más empleada está en la cara este, se trata de la Ruta Marangu, la más sencilla, que durante las épocas de mayor afluencia de turistas esta muy colapsada, algo que le ha valido el sobrenombre de “Ruta Cocacola”. La Ruta Rongai, en la cara norte, dura unos 6/7 días y ofrece un terreno con menor pendiente, pero más largo y no cuenta con refugios de alta montaña.

Las otras dos vías, la Ruta Machame y la Lemosho, están catalogadas como de alta resistencia. No tienen refugios en el trayecto y requieren una buena preparación física.

Esta preparación, si se quiere hacer una de la rutas “fáciles” no requiere de cuestiones técnicas en montañismo, pero si físicas, ya que son ascensos de varios días en condiciones bastante malas y una altitud elevada que la convierten en la cuarta montaña más exigente del mundo.

La preparación mental es también parte fundamental para este tipo de retos, con grandes desniveles que provocan el llamado “mal de altura”. Para evitar estos problemas lo recomendable es comenzar el entrenamiento seis meses antes de embarcarse en la aventura y así poder disfrutar plenamente de una de las experiencia más autenticas y espectaculares que se pueden vivir.

La depreciación de las monedas locales incentiva el turismo en América Latina

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Foto: actualidadrt.com

El año 2015 ha finalizado con unas cifras en lo relativo al turismo en los países de América Latina como el mejor de la historia, según fuentes de la Organización Mundial del Turismo, con 96,6 millones de turistas gracias en gran mediada a la fortaleza del dólar estadounidense y el ascenso de las clases medias latinoamericanas.

La difícil situación económica de la zona ha provocado que sean muchos los turistas que se animan a visitarla, especialmente los norteamericanos, que han visto como el valor del dólar se ha revaluado un 20% frente a las principales monedas locales, fruto de la crisis latinoamericana y aun año 2015 bastante positivo con un repunte del PIB del 2,4% y con la creación de 2,65 millones de empleos que motivó a muchos estadounidenses a viajar, aumentándose el gasto de EE UU en turismo en torno al 9% el pasado año.
La caída de los precios de las materias primas, la desaceleración económica en China y los cambios en la política monetaria de los países desarrollados ha afectado negativamente la economía latinoamericana, reduciendo el PIB un 0,4%. No obstante las clases medias de la región no han disminuido el ritmo de sus viajes al extranjero, que simplemente han optado por reducir los costes de éstos sustituyendo los principales destinos, que hasta hace muy poco eran EE UU y Europa, por países cercanos como Colombia, Argentina, Chile o Brasil que se adaptan mucho mejor a los presupuestos manejados por las clases medias de América Latina.

La región ha sido la segunda con mayor repunte de viajeros extranjeros en la última década tras la zona de Asia-Pacífico, genera con esta actividad más del 8% de los trabajos y obtienen unos ingresos que han superado los 79.000 millones de dólares, lo que convierte al turismo en un sector de una importancia vital para la economía, y uno de los principales sustentos de ésta en una época convulsa.

Las previsiones para este año 2016 son muy positivas gracias a que aún no se vislumbra la recuperación de las monedas locales y a la celebración de un acontecimiento tan importante a nivel mundial como son los Juegos Olímpicos, que se celebrarán en Rio de Janeiro entre el 5 y el 21 de agosto. Las previsiones indican que las llegadas de extranjeros a América Latina aumente en torno al 4 o 5%, pero hay ciertos problemas que parece que pueden poner en riesgo dicho crecimiento, como son la desaceleración de las principales economías y una creciente inflación en los países de este área, así como problemas que eran difícilmente previsibles como es la aparición del virus del zika, cuyo impacto no puede ser aun predecible, aunque la Organización Mundial del Turismo recomienda tomar precauciones pero no considera necesario dejar de viajar a la región.

Para lograr que el turismo continúe con este crecimiento a largo plazo, los expertos señalan que los países de la región deberán aprovechar el tirón del turismo para continuar desarrollando infraestructuras e intentar atraer inversores aumentando los niveles de calidad y de oferta turística, y mejorar la conectividad entre los países latinoamericanos y con otros continentes.

Oceanía, todo por ofrecer

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Foto: moises.gonzalez (Flickr)

Oceanía es el continente más pequeño, y su territorio esta principalmente compuesto por islas de todo tipo de tamaños y formas entre las que destacan las enormes Australia, Nueva Zelanda y Papúa-Nueva Guinea.

La gran cantidad de islas que se distribuyen por una extensión de 9 008 458 km² situados en el océano Pacífico hacen que las diferencias sean enormes en función de la zona donde estemos, habiendo sido un espacio que sufrió varias y muy diversas colonizaciones que marcaron de forma trascendente la cultura y tradición de cada uno de los pueblos oceánicos. A día de hoy varias islas aún siguen bajo el control de países colonizadores. Este hecho ha provocado que países como Australia o nueva Zelanda la población sea en su mayoría de ascendencia europea y por tanto estos países tengan unas costumbres occidentales.

Debido a esta similitud cultural son muchos los turistas que se animan a visitar este continente en un entorno similar al que puedan conocer y resultarles familiar, por lo que el cambio cultural limitado y más sencillo.
No obstante, con el paso de los años, los visitantes buscan cada vez más un verdadero cambio y las paradisíacas islas de arena blanca y aguas cristalinas que muestran las fotografías de las agencias de viajes son el destino buscado. Esta variedad hace que se puedan encontrar destinos para todo tipo de viajero, y vamos a recomendar una serie de lugares que realmente merece la pena visitar …si se tiene la oportunidad claro.

Sidney y Auckland son las dos principales ciudades de Australia y Nueva Zelanda respectivamente, y son un claro ejemplo de la modernización de este continente y de la influencia occidental, al no tener nada que envidiar a las grandes urbes estadounidenses y cuya oferta turística se centra en la visita a construcciones de excepcional belleza o interés, como puede ser el conocidísimo Opera House de Sidney, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2007. Por otro lado, la gran cantidad de playas de ambos países atraen a un gran número de aficionados al surf, al ser considerada como una de las mejores áreas para practicar este deporte junto con la isla de Hawai, perteneciente a EEUU.6474467151_1afd3420fb_z (1)

El turismo supone una de las principales actividades de islas como las pertenecientes a la Polinesia Francesa, las islas Fiji o la Isla de Pascua, famosa por las enormes esculturas de piedra conocidas como moai. Estas poblaciones que se han preocupado por cuidar con mucho celo sus playas y mares, conocedores de la importancia económica que tiene. Estos son destinos de turistas en busca de tranquilidad y paz, con ganas de alejarse del del mundo y pasar unos días en alguna de estas islas.

Papúa Nueva Guinea, también conocida como “El Mundo Perdido”, es uno de los destinos más desconocidos, cuya impresionante belleza se compone con montañas heladas, tribus que viven como hace 500 años y playas de ensueño que, no obstante, se recomiendo no visitar debido a la inestabilidad política.

Por tanto, este es un continente muy diverso y variado, con opciones para todos los gustos y perfecto para organizar un viaje en el que conocer culturas y costumbre diferentes.